Salvar el diente, siempre que se pueda.
Tratamiento del nervio bajo magnificación. La extracción es siempre la última opción; el implante, un plan B, no un plan A.
Qué es
La endodoncia —"matar el nervio", como se suele decir— consiste en retirar la pulpa infectada o dañada del interior del diente, limpiar los conductos y sellarlos con un material biocompatible. El diente sigue ahí, funcional, durante décadas.
Con microscopio operatorio y limas rotatorias modernas, el tratamiento dura una o dos sesiones, se hace bajo anestesia y la molestia posterior es mínima. Nada que ver con la endodoncia que conocían tus padres.
Cuándo está indicado
No todos los dolores de muelas son endodoncia, y no todo diente "matado" está perdido. La primera pregunta siempre es: ¿este diente tiene salvación?
| Caries profunda que llega al nervio | Endodoncia convencional |
| Infección crónica (fístula, absceso) | Endodoncia + control radiográfico |
| Fractura vertical no tratable | Extracción (no hay salvación) |
| Endodoncia previa fracasada | Retratamiento endodóncico |
| Dolor continuo tras endodoncia | Cirugía apical (apicectomía) |
Cómo es el proceso
Trabajamos siempre con aislamiento absoluto (dique de goma) para evitar contaminación. Es la diferencia entre un tratamiento a 5 años y uno a 30.
Diagnóstico pulpar
Test de sensibilidad, radiografía periapical y —si hace falta— CBCT focalizado.
Acceso y limpieza
Bajo aislamiento absoluto, abrimos y retiramos el tejido infectado.
Conformado y sellado
Limas rotatorias de última generación + obturación termoplástica.
Restauración definitiva
Reconstrucción con perno si procede + corona para proteger el diente.
Materiales y tecnología
El aislamiento absoluto y el microscopio dejaron de ser opcionales hace una década. Aquí lo son siempre.